Aquí os mostramos como el artesano, D. Rafael, elabora las sacrofundas. Es un trabajo que lleva mucho tiempo y que se debe hacer con cuidado, ya que las medidas deben ser las exactas.
La selección de piel, el corte, el cosido y la terminación hacen de estas fundas un envoltorio de calidad para la Palabra de Dios.
D. Rafael confeccionando la funda del Resucitó.

